El micelio es la parte “oculta” de los hongos: una red de filamentos muy finos, como hilos blancos, que se encuentran debajo de la tierra o dentro de la madera.
Su función es absorber nutrientes y permitir que el hongo crezca y produzca setas.
Fotografia premiada con el primer lugar en concurso de la asociacion de fotografías artística Costarricense.
Fotografía premiada con el primer lugar en la asociación de fotografía artística costarricense
El micelio funciona como una red micorrícica que establece conexiones simbióticas entre hongos y raíces de plantas. A través de sus hifas:
Transmite señales químicas (fitohormonas, compuestos fenólicos, alelo químicos) que permiten a una planta alertar a otra sobre patógenos, herbívoros o estrés ambiental.
Facilita el flujo de nutrientes (fósforo, nitrógeno, carbono) mediante gradientes electroquímicos y transporte dirigido dentro de las hifas.
Regula la comunicación eléctrica: las hifas pueden transmitir variaciones de potencial eléctrico que actúan como “impulsos de alerta” entre organismos conectados.
Actúa como una interfaz sensorial: el micelio detecta cambios en humedad, pH, temperatura y presencia de toxinas,  esa información puede redistribuirse por la red.
En síntesis, el micelio es una infraestructura bioquímica y electrofisiológica que coordina información y recursos entre plantas y hongos, manteniendo la estabilidad del ecosistema.
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