Fotografía Terapéutica Integral  (FTI )
La Fotografía Terapéutica Integral (FTI) es un enfoque que articula la Fotografía terapéutica con la Fototerapia, donde   el uso consciente de la fotografía es un medio de  reflexión personal y expresión simbólica. Parte de la idea de que la imagen no solo documenta la realidad visible, sino que también puede revelar emociones, memorias y procesos internos vinculados a la experiencia humana.
No obstante,  el enfoque FTI no enfatiza  a la interpretación de imágenes en un espacio clínico; más bien, promueve las practicas fotográficas en  "el entorno natural" como parte importante  del proceso.  Donde interacciona  elementos como:   el movimiento , el ejercicio físico, la sensación a los aromas naturales, exposición a sustancias del bosque — compuestos presentes en plantas como los terpenos— , la nutrición acústica y el manejo de la cámara. Estos elementos actúan como facilitadores de presencia, calma y apertura sensorial, acompañando el proceso fotográfico y reflexivo.  El enfoque FTI concibe a la persona como una unidad compleja y armónica, donde cuerpo, percepción, emoción y significado interactúan. Por ello, la práctica de este enfoque integra el contacto directo con la naturaleza.
Como acción paralela la creación de imágenes se complementa con la observación atenta y  posteriormente  con la escritura reflexiva.  De este modo, la fotografía se convierta en un espacio de diálogo entre la experiencia sensorial  en la naturaleza y la interpretación personal.
El enfoque FTI  se presenta como una técnica  o práctica creativa y reflexiva, accesible a personas interesadas en la fotografía de naturaleza, el arte y el desarrollo personal, el senderismo, entre otros.
El enfoque ha sido desarrollado por Henry Quesada Agüero y documentado en publicaciones de acceso abierto con registro DOI, así como en su libro Fotografía y terapia:  nuevo enfoque FTI.
ISBN​​​​​​​

Back to Top